2026 se encamina hacia un evento El Niño: La NOAA cambia su metodología
Admin admin
26/02/2026 12:06
Aunque en distintos análisis ya aparece la posibilidad de un calentamiento del Pacífico ecuatorial durante este año, hoy el estado oficial del ENOS todavía no es El Niño. La NOAA mantiene vigente una La Niña Advisory, con transición probable hacia condiciones neutrales entre febrero y abril de 2026, mientras que para fines del verano boreal y meses posteriores aparece una probabilidad de 50 a 60% de formación de El Niño. Es decir: el calentamiento es una señal a vigilar, pero todavía no una fase cálida declarada.
Alta probabilidad del Fenómeno "El Niño" hacia la primavera.
Un cambio clave: NOAA deja atrás el ONI tradicional y adopta el RONI
Uno de los puntos más importantes de este año no es solo lo que ocurre en el Pacífico, sino cómo se lo mide oficialmente. Desde febrero de 2026, la NOAA comenzó a implementar el Relative Oceanic Niño Index (RONI) como referencia operativa para el monitoreo y la predicción del ENOS, en reemplazo del uso histórico del ONI tradicional como índice principal. CIIFEN explicó que este ajuste metodológico puede cambiar la forma en que se interpretan algunos eventos recientes, porque el nuevo enfoque busca representar mejor la señal climática real en un océano global cada vez más cálido.
La diferencia técnica es relevante: el RONI sigue tomando como base la región Niño 3.4, pero ya no compara esa anomalía de temperatura superficial del mar de forma aislada. Ahora, a esa anomalía se le resta la anomalía promedio del océano tropical global (20°N–20°S), y luego se reescala para mantener una amplitud comparable con el índice anterior. Según la NOAA, esto ofrece dos ventajas: reduce la sensibilidad al período climatológico de referencia y, además, se alinea mejor con los cambios de lluvia y circulación atmosférica asociados al ENOS y el cambio climático.
Informe de la NOAA
¿Entonces hay señales de El Niño? Sí, pero todavía como escenario probable, no confirmado
El debate actual nace porque varios modelos empiezan a mostrar un rápido calentamiento en la región Niño 3.4 durante el primer semestre. En una nota de Meteored, se menciona que modelos como CFSv2, GMAO y ECMWF sugieren que el umbral cálido podría comenzar a aparecer desde el trimestre marzo-abril-mayo, con una intensificación posterior entre abril y junio. Sin embargo, la señal oficial de NOAA todavía es más prudente: el diagnóstico vigente indica que La Niña continuó en enero, que el sistema océano-atmósfera seguía acoplado con rasgos de fase fría, y que primero se espera una transición a neutralidad, antes de cualquier eventual consolidación cálida.
En términos prácticos, esto significa que sí existe una ventana para un posible El Niño en 2026, pero aún estamos en una etapa de seguimiento, no de confirmación. Además, este tramo del año suele tener mayor incertidumbre pronóstica en ENSO, por lo que cualquier proyección hacia el segundo semestre debe leerse con cautela. Por ahora, el mensaje técnico correcto es: vigilancia alta sobre una eventual evolución cálida, pero sin declaración oficial de El Niño en este momento.
Informe de Precipitación diaria de la semana pasada con datos de la DMH-DINAC
¿Qué podría implicar para Paraguay?
Para Paraguay, un eventual episodio de El Niño suele encender la atención por el riesgo de un patrón más favorable a lluvias frecuentes, tormentas más organizadas, crecidas de ríos y episodios de inundación, especialmente en zonas del sur y en áreas vulnerables de las grandes cuencas. La región sudamericana es altamente sensible a los extremos hidrometeorológicos vinculados al ENOS, y la OMM recuerda que en esta parte del continente las inundaciones, sequías y tormentas severas son amenazas recurrentes. De hecho, durante el último episodio fuerte, Paraguay ya registró impactos por lluvias intensas e inundaciones en 2023.
Pero hay un matiz importante: venir de semanas o meses secos no impide que luego se pase a un escenario lluvioso si la circulación regional cambia. En el monitoreo de precipitación diaria de la DMH actualizado al 25 de febrero de 2026, la comparación entre el acumulado 2026 y el normal 1991–2020 muestra que la mayoría de las estaciones analizadas continúan por debajo de lo normal. Ejemplos claros son Asunción (-138.0 mm), Concepción (-123.1 mm), Pilar (-123.7 mm), Encarnación (-73.4 mm), Aeropuerto Guaraní (-141.4 mm) y San Juan Bautista Misiones (-273.8 mm); aunque también aparecen algunas excepciones puntuales con superávit, como Mariscal Estigarribia (+5.0 mm), San Pedro (+65.2 mm) y Puerto Casado (+43.6 mm).