1. Los tornados también ocurren en Paraguay
Un tornado es una columna de aire que gira violentamente y se extiende desde una tormenta hasta la superficie. Muchos de los tornados más intensos se desarrollan asociados a supercélulas, tormentas con una corriente ascendente rotatoria, aunque también existen tornados más débiles que pueden formarse mediante otros mecanismos, como los denominados landspouts.
Para que aumente el potencial tornádico suelen combinarse varios ingredientes: aire cálido y húmedo, inestabilidad, un mecanismo que inicie las tormentas y cizalladura del viento, es decir, cambios importantes en la velocidad o dirección del viento con la altura. Ningún parámetro por sí solo permite afirmar que se producirá un tornado.
Popularmente se habla del “pasillo de los tornados” de Sudamérica. No se trata de una frontera meteorológica oficial y rígida, pero la investigación científica identifica al sudeste de Sudamérica —incluyendo sectores de Argentina, Paraguay, Uruguay y el sur de Brasil— como una región especialmente favorable para tormentas severas. Estudios recientes también destacan la zona próxima a la triple frontera entre Argentina, Brasil y Paraguay.
Paraguay posee además un antecedente imposible de ignorar: el devastador tornado de Encarnación del 20 de septiembre de 1926, que destruyó gran parte de la antigua zona baja y causó cientos de víctimas. La documentación histórica oficial estima más de 300 fallecidos y alrededor de 500 heridos.
En la era reciente, ReTSPy (Reportes de Tiempo Severo Paraguay) permite construir una base nacional de estos fenómenos. Desde el comienzo de sus registros en 2022, las estadísticas actuales reúnen 14 reportes clasificados como tornados: tres en Caaguazú, tres en Misiones, dos en San Pedro, dos en Cordillera, dos en Itapúa, uno en Concepción y uno en Alto Paraná. Enero concentra cuatro registros, mientras noviembre y diciembre tienen dos cada uno.
Estas cifras deben interpretarse con cuidado: ReTSPy es una base colaborativa y un reporte clasificado como tornado no equivale necesariamente a un tornado de gran intensidad ni significa que todos los eventos históricos del país estén registrados. Su importancia está en documentar mejor una amenaza que anteriormente muchas veces quedaba sin registro.
2. Una probabilidad de tornado no significa que habrá un tornado
Este punto es fundamental para comunicar correctamente el riesgo. Si un modelo muestra una probabilidad baja de tornados, significa que las condiciones atmosféricas podrían permitir que alguno se forme dentro de determinada región y período. No significa que toda la zona será afectada, ni mucho menos que cada ciudad tendrá un tornado.
Los tornados son fenómenos muy localizados. Una tormenta severa puede atravesar una región produciendo principalmente granizo o ráfagas intensas y solamente una pequeña fracción del sistema desarrollar un tornado, o directamente no producir ninguno. Por eso una probabilidad puede ser baja y, al mismo tiempo, suficientemente importante como para justificar vigilancia.
Para los próximos días, el escenario merece seguimiento especialmente hacia el viernes 11. Modelos numéricos mantienen una señal probabilística de tornados en parte de nuestra región, además de probabilidades más importantes de granizo y viento severo. Estos productos son orientativos para un análisis técnico y no constituyen un aviso meteorológico oficial.
MetSul Meteorologia también advierte sobre un escenario de alto riesgo de tiempo severo para la segunda mitad de la semana y señala que, con la información disponible, la posibilidad de tornados durante el viernes no puede descartarse debido a la profundización de la baja presión y a la fuerte cizalladura prevista.
ATENÇÃO - ALERTA | Semana de alto risco pode ter perigosa onda de tempestades em vários estados e intenso ciclone no Sul do Brasil. https://t.co/HMfZEBJE9S pic.twitter.com/THSkv7oUjx
— MetSul.com (@metsul) September 6, 2026
En Paraguay, por ahora estamos hablando de una posibilidad que necesita nuevas actualizaciones. La ubicación de las tormentas, su organización y el comportamiento de los vientos en los niveles más bajos de la atmósfera serán determinantes. La señal puede aumentar, disminuir o desplazarse durante las próximas corridas.
Severe storms appear increasingly likely over the upper La Plata basin as a negatively tilted shortwave ejects over the region, inducing rapid cyclone development. This scenario is corroborated by medium-range models in their latest runs and raises several eyebrows. (1/2) pic.twitter.com/hdIGLvLd2v
— Vitor Goede (@GoedeTDS2) September 6, 2026
3. Informar no es alarmar: ¿cómo debemos reaccionar?
Ante una probabilidad de tornado, la respuesta de la población no debería ser desesperarse, abandonar una ciudad o asumir que el fenómeno ocurrirá. Tampoco sería responsable que los meteorólogos ocultáramos una señal relevante por temor a generar preocupación. La función de un pronóstico es permitir que las personas se preparen antes de que el peligro sea inmediato.
La comunicación responsable debe decir claramente cuándo estamos ante una posibilidad, cuándo aumenta la confianza y cuándo existe un peligro inminente. A varios días de distancia corresponde hablar de escenarios y probabilidades; a medida que se acerca el evento, las observaciones, radares, satélites y avisos oficiales permiten delimitar mejor las zonas de riesgo.
- Días antes: mantenerse informado, conocer cuál es el lugar más seguro de la vivienda y tener el teléfono cargado.
- Durante tormentas severas: seguir principalmente los avisos de la Dirección de Meteorología e Hidrología y fuentes meteorológicas confiables.
- Si existe una amenaza inmediata: refugiarse en una construcción resistente, en una habitación pequeña e interior del nivel más bajo posible, lejos de ventanas, y proteger especialmente la cabeza.
- No salir a observar o filmar una tormenta rotatoria o un posible tornado y no utilizar puentes o pasos elevados como refugio.
- Quienes estén en estructuras livianas deben identificar con anticipación una construcción más resistente a la cual puedan trasladarse antes de que llegue la tormenta.
Hasta la última actualización consultada, la DMH ya prevé lluvias dispersas con ocasionales tormentas eléctricas desde el miércoles en varias zonas del país, pero no existe actualmente un aviso meteorológico oficial por tornados. El escenario del viernes deberá actualizarse durante los próximos días.
Hablar de una probabilidad no es asegurar que el fenómeno ocurrirá. Pero ignorarla tampoco hace desaparecer el riesgo. La meta debe ser una población informada que comprenda que prepararse no significa tener miedo. Si finalmente no ocurre ningún tornado, eso no convierte en incorrecta una perspectiva que advertía que las condiciones podían favorecerlo; significa simplemente que una posibilidad no se materializó.
Sección de comentarios
Inicia sesión para dejar un comentario.