No es solo “mucho calor”: es calor acumulado de día y de noche

Una ola de calor no se define igual en todo el mundo. La Organización Meteorológica Mundial explica que depende del clima local y de cómo la población, las viviendas y la infraestructura están adaptadas. En Europa, el problema no fue solamente llegar a 40 °C durante la tarde, sino sostener temperaturas muy altas durante varios días y noches. Cuando la noche no refresca, el cuerpo no logra recuperarse: el corazón trabaja más, la deshidratación aumenta y las enfermedades crónicas pueden descompensarse.

En Francia, Météo-France calificó el episodio como de “severidad excepcional”. El evento comenzó el 17 de junio de 2026 y dejó noches históricamente cálidas, con mínimas superiores a 26 °C en varias ciudades. También se registraron máximas de hasta 43,8 °C en Saintes, 42,7 °C en Cognac, Niort y La Roche-sur-Yon, y más de 40 °C en París durante dos jornadas. En España, Bilbao alcanzó 42,7 °C, mientras que Alemania llegó a 41,7 °C, Hungría a 40,7 °C, Austria a 40,0 °C y Países Bajos a 39,4 °C.

El termómetro de una farmacia de Thionville, Francia, marca una temperatura de 39°C, el 26 de junio de 2026 - Jean-Christophe Verhaegen / AFP
El termómetro de una farmacia de Thionville, Francia, marca una temperatura de 39°C, el 26 de junio de 2026 - Jean-Christophe Verhaegen / AFP

¿Hubo fallecidos por el calor? Sí, pero se cuentan de forma distinta

Las muertes por calor no siempre aparecen como “golpe de calor” en un certificado médico. Muchas veces el calor agrava problemas previos: enfermedades cardíacas, respiratorias, renales, diabetes, hipertensión o fragilidad en personas mayores. Por eso, países europeos usan sistemas de vigilancia de mortalidad para estimar cuántas muertes adicionales ocurrieron durante el episodio, comparando lo observado con lo que normalmente se esperaría para esa época.

La Organización Meteorológica Mundial informó que, según la OMS, ya se habían registrado más de 1.300 muertes en exceso vinculadas al calor en Europa desde el 21 de junio. En Francia, Santé publique France comunicó alrededor de 1.000 muertes adicionales desde el 24 de junio, con datos preliminares y probablemente subestimados, ya que no todos los fallecimientos se registran de inmediato. La mayoría de las víctimas correspondió a personas mayores de 65 años, especialmente personas solas, enfermas o residentes en viviendas mal preparadas para el calor.

¿Por qué en Paraguay 40 °C se soportan mejor que en Europa?

En Paraguay estamos más acostumbrados al calor intenso, las viviendas suelen estar pensadas para ventilar o refrigerar ambientes, y el uso de ventiladores y aires acondicionados es mucho más común. Eso no significa que el calor paraguayo sea inofensivo: el Ministerio de Salud Pública recuerda que la combinación de alta temperatura y humedad dificulta la evaporación del sudor y puede causar deshidratación, descompensaciones y golpe de calor. Pero socialmente estamos más habituados a modificar horarios, buscar sombra, hidratarse y usar refrigeración.

En gran parte de Europa, en cambio, muchas casas, escuelas, hospitales y transportes fueron diseñados para inviernos fríos, no para veranos de 40 °C. La Agencia Internacional de Energía estima que solo cerca del 20 % de los hogares europeos cuenta con aire acondicionado. Por eso una temperatura que en Paraguay puede ser parte de una jornada muy calurosa, en ciudades europeas puede transformarse en una emergencia sanitaria, especialmente si se combina con noches tropicales, edificios que acumulan calor, poca sombra urbana y personas mayores viviendo solas.

Una pantalla en Berlín, el 26 de junio de 2026, muestra mensajes de precaución en Alemania. Tobias Schwarz / AFP
Una pantalla en Berlín, el 26 de junio de 2026, muestra mensajes de precaución en Alemania. Tobias Schwarz / AFP

¿Es culpa de El Niño? No directamente

El Niño puede elevar la temperatura media global y alterar patrones de lluvia y calor en muchas regiones, pero no debe presentarse como la causa directa de esta ola de calor europea. La WMO señaló que El Niño se está desarrollando y puede influir en los patrones climáticos de los próximos meses, aunque sus impactos típicos suelen ser mayores en otras partes del mundo que en Europa. En este caso, el calor extremo estuvo asociado principalmente a una configuración atmosférica persistente, altas presiones, aire muy cálido desplazándose desde el sur y un clima de fondo cada vez más cálido.

Lo que sí es claro es que el cambio climático está aumentando la frecuencia, duración e intensidad de las olas de calor. Météo-France indicó que dos tercios de las olas de calor registradas en Francia desde 1947 ocurrieron desde el inicio del siglo XXI, y la WMO remarcó que Europa es el continente que se calienta más rápido. La situación comenzó a intensificarse en la segunda quincena de junio y, aunque en algunas zonas hubo alivio temporal, Météo-France advirtió una nueva suba de temperaturas hacia el fin de semana y condiciones superiores a lo normal durante los días siguientes.

El mensaje para Paraguay es claro: el calor extremo no debe medirse solo por el número máximo del termómetro. También importan la humedad, la duración del evento, las noches cálidas, la edad de la población, las enfermedades previas, el tipo de vivienda y el acceso a refrigeración. En nuestro país no contamos con un sistema público comparable al MoMo español que estime muertes atribuibles al calor, por lo que la ausencia de registros masivos no significa ausencia de impacto. Las olas de calor también pueden matar de forma silenciosa.

Fuentes principales usadas: WMO/OMS, Météo-France, Santé publique France, Ministerio de Sanidad de España/MoMo, Copernicus, Met Office, IEA y Ministerio de Salud Pública de Paraguay.